flowkey – Learn piano with the songs you love
flowkey GmbH
Free – Get on Google Play
flowkey Android app
Porträt Doro
by Dorothea Herrmann

Cómo hacer que tu hijo toque el piano

Llegó el sábado por la tarde: hora de tocar el piano. Ya se lo has recordado a tu hijo dos veces desde la comida. Pero en lugar de escuchar el sonido de las teclas, lo único que oyes es "¡ya voy!"

Ya son más de las 3 de la tarde y el piano sigue sin tocar. Te imaginas cómo acabará la discusión.

“¡No me apetece tocar!”

“Esta pieza es aburrida.”

“¿Por qué tengo que aprender a tocar el piano? ¿Es realmente necesario?”

Como siempre, le explicas que tocar el piano es genial para que las matemáticas y la lengua entren mejor. Pero tu hijo sigue en sus trece. Justo en ese momento te preguntas si tu hijo es un afortunado por tener la oportunidad de aprender un instrumento durante su infancia.

Muchos padres luchan día a día para conseguir que los niños de la "generación smartphone" se despeguen de la pantalla y se sienten a tocar el piano. Al fin y al cabo, el piano no tiene botoncitos ni colores chillones, ¡ni siquiera aplicaciones ni juegos! La mayoría de niños sólo ven un mueble y unas cuantas partituras aburrida. Lo más probable es que tu hijo simplemente no le vea la gracia a tocar el piano, olvídate entonces de que encuentre la motivación para sentarse e intentar convertirse en el nuevo Mozart!

Por desgracia, no existe ninguna fórmula infalible para que tus hijos se enganchen al piano como lo hacen a las maquinitas. Pero hay unas cuantas estrategias que puedes probar para conseguirlo.

Lo importante es que haya química

piano teacher and student

Encontrar el profesor adecuado es crucial. Tu hija o hijo debe conectar con su maestro. No importa lo cualificado que este esté o la experiencia que lleve a sus espaldas, las clases serán un fracaso si los dos no se llevan bien. Escucha con atención a tu hijo cuando hable de su profesor y detecta cualquier signo que te dé mala espina.

Las clases de prueba son algo útil, pero normalmente sólo te dan tiempo a tener una primera impresión. Si las primeras clases van bien, haz un seguimiento del comportamiento de tu hijo durante las siguentes. Preguntar de vez en cuando a tu hijo si le gusta o no su profesor puede prevenirte de llevaros disgustos más adelante.

Por supuesto, tu hijo se quejará de la dificultad de aprender algo nuevo o complicado, es normal. Esto es algo por lo que hay que pasar sin más remedio. Aparecerán pequeñas frustraciones de vez en cuando, pero el aprender a lidiar con ellas es otra de las ventajas del proceso de aprendizaje.

Sin embargo, si tu hijo empieza a quejarse del profesor en sí, deberías investigar el por qué. Intenta hablar con el profesor sobre el tema: seguramente haya un modo de arreglar las cosas juntos. Si no lo ves fácil, no dudes en cambiar de profesor. Tenlo claro: ni tu hijo ni su profesor disfrutarán ni sacarán algo de provecho si no conectan, y esto resultará en pérdida de motivación de tu hijo para seguir queriendo tocar el piano.

Los profesores tienden a poner más empeño en las clases si el niño muestra entusiasmo y progresos. Pero nada de esto pasará si la química no es la adecuada.

Duración de los ensayos y expectativas

Una vez que hayas encontrado al profesor adecuado, la práctica en casa es el siguiente escollo. Hemos elaborado dos artículos llenos de consejos para ensayar en casa y así mantener a tu hijo cerca del piano ayudándole a evitar los errores más comunes: 4 técnicas y consejos para tocar el piano y Los 5 errores más comunes al tocar el piano. Ahí encontrarás más información, pero haré un pequeño resumen en los siguientes párrafos.

En la primera etapa, es importante que las sesiones de práctica sean cortas. Los niños permanecen de mejor humor si tienen sesiones separadas de 10 o 15 minutos que si tienen que sentarse al piano durante un buen rato en la tarde. Esto también ayudará a que los ensayos se conviertan en parte de su rutina durante la semana. De poco sirve dejar los ensayos para el fin de semana, ya que tu hijo perderá la oportunidad de trabajar (y así afianzar) nuevas habilidades cada día. La repetición diaria de los movimientos de manos, patrones y ejercicios es una parte fundamental de la práctica, incluso para los pianistas más experimentados.

Ya te darás cuenta probablemente de que si dejas mucho tiempo entre los ensayos, la destreza al piano de tu hijo no se desarrollará como es debido y terminará por desaparecer. Para evitar esto, deberás tratar de animarle para que ensaye un poquito cada día. Igual puedes dejarle claro que la otra alternativa es concentrarlo todo en una larga sesión en un día tan complicado (y con tantas cosas más divertidas que hacer) como es el sábado. Será difícil que así le ponga pegas a las cortas sesiones diarias.

Como madre o padre, es difícil esconder el orgullo que se siente cuando tus hijos aprenden algo nuevo. ¡Y a ellos les encanta oírtelo decir! Pero tienes que tener cuidado de que no se sientan presionados a ensayar para cumplir tus expectativas.

Al principio, es posible que las melodías que aprendan no suenen tan bien cuando las practican. Pero es completamente normal, no puedes esperar que se pongan a tocar piezas de Beethoven o Chopin después de unas semanas de clases. Aprender a tocar el piano es un proceso que requiere tiempo. Ten paciencia, y así ayudarás a que tu hijos la tengan también.

Dale a tu hijo la libertad de aprender a su propio ritmo y anímalo cuando supere cada fase, por muy pequeños que sean sus avances. Cada niño aprende de forma diferente y desarrolla una relación distinta con el piano. Es un hecho del que nos deberíamos alegrar.

Utiliza pequeñas recompensas

girl with stickers

Establecer una rutina de práctica requiere tiempo pero es muy importante. Para hacer que los ensayos se conviertan en un hábito, puedes intentar al principio darle a tu hijo pequeños premios. Se pueden tratar de cualquier cosa, dependiendo de lo que le guste a tu hijo. Recomiendo que negocies previamente la clase de recompensa que les gustaría tener, siempre que a ti también te parezcan bien: podría tratarse de horas extras con el ordenador o el móvil o dejar que tu hijo se acueste más tarde los fines de semana si cumple con sus sesiones de práctica.

Una manera bastante popular y eficaz para motivar y así alcanzar objetivos es acumular "puntos". Por ejemplo, podrías utilizar pegatinas para contabilizarlos. Consigue las que tengan la forma o el color que más le gusten a tu hijo y así, cada vez que practique, podrá pegar una en una tabla que habréis preparado juntos, o bien en un calendiaro o libreta pequeña.

Es realmente importante que pongáis las condiciones para cada premio y qué cantidad de pegatinas necesita. Te evitará discusiones y riñas más adelante.

Reunir puntos (o pegatinas) supondrá una motivación extra y se convertirá en un objetivo que tu hijo puede alcanzar con más rapidez que el dominio de una pieza de piano completa. Esto es especialmente útil para los aprendizes más jóvenes. Cuanto más pequeño sea tu hijo, más importante será para él tener pequeñas metas que pueda alcanzar en un tiempo relativamente corto.

Cómo convertir la práctica en algo divertido

retro game

A los niños y adolescentes les encantan los ordenadores y smartphones, o todo le que tenga una pantallita y suene a diversión. Esta obsesión por los aparatos electrónicos también puede ser útil a la hora de tocar el piano. Algunos profesores ya incluyen dispositivos como tablets en sus clases. Esto les da un punto extra de "molabilidad" que resulta positivo a la hora de enganchar a tu hijo a los ensayos de piano. Existen además diferentes aplicaciones para entrenar el oído y leer notas.

Apps

La fascinación por las apps y demás puede ser usada para hacer que la práctica sea más llevadera y divertida. Por eso muchos maestros están incluyendo flowkey en sus lecciones (si quieres saber más, haz clic aquí).

flowkey ayuda a crear un entorno interactivo para el aprendiz, lo que la convierte así en una app divertida y guay para los jóvenes. Pueden explorar nuestra biblioteca, hacer clic e ir pasando de canción en canción hasta que encuentren una que de verdad les apetezca tocar. De esta forma, tu hijo aprende de forma interactiva, recibiendo feedback instantáneo.

El uso de las nuevas tecnologías es algo con lo que las jóvenes generaciones han crecido y que han incorporado en sus vidas. La diversión que experimentan al relacionarse con estos dispositivos es algo que se puede aprovechar si usas flowkey para la práctica de piano. De esta forma, la frustración que muchas veces aparece durante el aprendizaje se puede convertir en diversión.

Reúne tu set de trucos de magia: "piano para niños"

Justo al principio de aprender a tocar un instrumento, la motivación suele estar por las nubes. Todo es nuevo y emocionante, especialmente cuando se trata del piano: con él se puede tocar rápidamente una pequeña melodía. El desafío está en mantener la motivación del primer día durante largos períodos de tiempo.

Cuando haces progresos, las canciones se hacen más difíciles y necesitas trabajar más para superar las siguientes fases. A mucha gente le cuesta hacer este esfuerzo y terminan dejándolo. No existe un único truco de magia para evitar esto. Como con todo en la vida, es una combinación de distintos factores lo que te lleva al éxito. Nuestros amigos de TakeLessons entrevistaron a profesores de música, blogueros y psicólogos infantiles para este estupendo artículo sobre este tema. Echa un vistazo a sus 13 formas infalibles para motivar a tu hijo a tocar música (artículo en inglés).

Espero haberte dado alguna idea e inspiración para reunir tu "set de magia" y así motivar a tu hijo o hija. Con suerte, las discusiones del tipo "no me apetece ensayar" se convertirán en cosa del pasado. :)